Duro testimonio de un vecino de La Madrid tras las inundaciones en Tucumán: «Perdimos todo»

El hombre relató que el agua alcanzó una altura de unos tres metros y que apenas pudieron escapar cuando comenzó la inundación.

La provincia de Tucumán atraviesa horas dramáticas luego de las graves inundaciones que arrasaron un pueblo y obligaron a cientos de familias a abandonar sus casas en plena madrugada.

Las imágenes difundidas en la señal A24 muestran carpas improvisadas, autos estacionados a la vera de la ruta y colectivos utilizados como refugio, en un tramo de la localidad de La Madrid que se extiende por varios kilómetros.

Según indican los locales, no hay electricidad ni señal de teléfono, lo que complica aún más la asistencia a los vecinos que intentan pasar la noche con lo poco que lograron rescatar de sus viviendas.

La situación se agravó tras el desborde del río Marapa, ubicado a unos 15 o 20 kilómetros del pueblo, que provocó que el agua llegara con enorme rapidez y sin dar tiempo a evacuar pertenencias.

En algunas zonas del interior de la localidad, el nivel del agua supera los dos metros, mientras que en las casas de una planta el agua llegó a cubrir los techos.

El fenómeno se produjo en medio de lluvias extraordinarias en el noroeste argentino. Solo en un día cayeron cerca de 170 milímetros, cuando el promedio de precipitaciones para todo marzo ronda los 130.

La emergencia también afecta a otras localidades del sur tucumano, como Graneros, La Cocha, Simoca y Juan Bautista Alberdi.

Además, varias rutas quedaron intransitables, entre ellas la ruta provincial 334 y la ruta nacional 38, lo que dejó al pueblo prácticamente aislado.

“Perdimos todo”: el testimonio de un vecino que quedó con su familia en la ruta
Entre las decenas de historias que se repiten en la zona, está la de Ángel, un vecino del barrio cercano al puente de La Madrid que debió abandonar su casa junto a su familia. “Perdimos todo, no quedó nada”, contó en diálogo con A24 mientras permanecía con sus nietos en una carpa improvisada al costado de la ruta.

El hombre relató que el agua alcanzó una altura de unos tres metros y que apenas pudieron escapar cuando comenzó la inundación. “Se veían sólo los techos. Nosotros levantamos un metro pensando que iba a alcanzar, pero nadie imaginaba que el agua iba a subir tanto”, explicó.

Ángel contó que su familia logró rescatar sólo algunos objetos antes de salir. “Prácticamente todo quedó adentro. Saqué la cocina, lo que pude. Pero todo está perdido”, lamentó.

Mientras esperan que baje el agua, los vecinos intentan reorganizarse con lo mínimo indispensable. Según explicó, lo que más necesitan ahora son colchones, camas y elementos básicos para volver a empezar.

“La madera se puede salvar, pero los colchones no. Eso es lo que más hace falta ahora”, afirmó.

Fuente: A24

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