Dolor por la muerte de Melania Pérez, emblemática voz del folklore argentino

Fue figura de Las Voces Blancas y consagrada en el Festival de Cosquín.

El folklore nacional atraviesa una jornada de profundo dolor tras confirmarse la muerte de la cantante salteña Melania Pérez, ocurrida el miércoles 14 de enero.

Aunque no se informaron oficialmente las causas del deceso, su partida marca el fin de una trayectoria definida por la coherencia estética y un registro de soprano inconfundible que la convirtió en referencia del canto popular del norte argentino. Con una profunda raíz balguera, dedicó su vida a recorrer los escenarios más prestigiosos del país.

Su camino profesional inició en marzo de 1965 al integrar el grupo vocal Las Voces Blancas junto a Stella Crisci, Aurora Daruich, Jorge Semino y Edgardo Gustavo Moragas. Con esta formación alcanzó el reconocimiento internacional y la consagración en el Festival de Cosquín en 1976.

Posteriormente, fue convocada por Gustavo “Cuchi” Leguizamón para el grupo Vale Cuatro, formó el Dúo Herencia en los años 80 junto a su esposo Icho Vaca, y en la década de los 90 presentó el concierto Los pájaros de la memoria con Gerardo Núñez y Miguel Ángel Pérez.

En su etapa solista, consolidó una propuesta de gran sensibilidad con el disco Luz del aire, que reunió obras de César Perdiguero, Armando Tejada Gómez, Manuel Castilla, Eduardo Falú y el Cuchi Leguizamón, con el acompañamiento de Walter Ríos, Colacho Brizuela, José Santucho y Lalo Romero.

En 2002, editó bajo la producción de León Gieco su segundo trabajo, Igual que el agua… cantando, álbum nominado a los Premios Gardel que contó con Jaime Torres, Alfredo Ábalos, Peteco Carabajal, Nicolás Brizuela y Lucho González como invitados.

Respecto a su vínculo con el arte, la cantante declaró: “Lo bueno que tiene este camino es que siempre se encuentran amigos que disponen de un espacio para que el canto de una sea escuchado”.

Asimismo, Pérez reflexionó sobre la difusión mediática: “En las radios, mayormente, se difunden cosas consideradas alegres. La idea general es que hay que alegrar a la gente con ritmos festivos. Y ése no es el repertorio que a mí me gusta. Yo quiero disfrutar la música nota por nota, palabra por palabra”.

Fuente: Diario Huarpe

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